Trailer De La Enfermera De Mi Corazón

martes, 4 de diciembre de 2012

Capitulo 87……… ¿Dónde… Donde te encuentras?


¿Era verdad? ¿No era un sueño? No, claro que no lo era. Me levante y lo mire, estaba dormido y en su cara se mostraba una paz increíble, sonreí recordando cada una de las caricias con sus manos, con sus labios, solo sonreía pero en ese momento recordé ¿Dónde quedaba Sebastián? Él no se merecía esto, no se lo merecía.

Una culpa enorme cayo sobre mis hombros, rápidamente me levante y enseguida me comencé a bañar, no pude hacerle eso a Sebastián, no pude haberlo engañado con Michael. ¡Dios! ¿Qué rayos había hecho? ¿En que problema me había metido?

Cuando salí del baño enseguida me vestí y procure no hacer ruido de levantar a Michael, tenia que salir de allí antes de que él despertara, tome un papel y una pluma y comencé a escribirle una carta, mientras la escribía unas lagrimas rodaban por mis mejillas y un enorme dolor sentía en mi corazón, Michael tampoco se merecía esto, pero era lo mejor… ¿Para quién? Eso no lo sabía.

Le estaba haciendo lo mismo que me habían hecho años atrás a mí y ahora sabia que lo lastimaría. Al terminarla de escribirla la puse en un lugar donde Michael pudiera verla, tome mis maletas y las de mi niña y salí de allí sin que se diera cuenta, cerré la puerta y fui a dejar mis maletas en la recepción, subí al cuarto de Janet y espere hasta que ella me abriera.

Janet: Sandra ¿Qué haces aquí?
Sandra: Vengo por Joanna ¿esta despierta?
Janet: Si, apenas iba a ir a tu habitación, pues Michael no esta en la de él.
Sandra: Eso lo se (Pase con ella a su habitación) Dame a Joanna me tengo que ir.
Janet: ¿A donde vas?
Sandra: A (La mire y sabia que no podía decirle la verdad) Saldré a caminar por la ciudad y quiero llevar a Joanna (La abrace) Nos vemos después amiga.
Janet: Nos vemos, yo también saldré en un rato.
Sandra: Si, bueno (Tome a Joanna) Espero encontrarte en algún lado (Mire a Joanna) Despídete de tu tía.
Joanna: Adiós campanita.
Janet: Adiós linda.

Salí de su habitación y baje a la recepción donde estaba Sebastián al lado de mis maletas con las de él también, me acerque rápidamente y oculte mi tristeza.

Sandra: ¿Dónde has estado?
Sebastián: Di un paseo por la ciudad.
Sandra: Me preocupaste de verdad (Lo mire) Salí a buscarte por toda la ciudad ayer al terminar nuestra llamada.
Sebastián: Sera mejor que ya nos vayamos.
Sandra: Si, será lo mejor.

Nos subimos a un taxi y este comenzó su camino, yo iba muy seria viendo como Joanna jugaba con su pequeño peluche, me miraba y sonreía a lo que yo también le sonreía o besaba su cabeza, sentía la mirada de Sebastián sobre mi y por la misma razón que había salido del hotel hecha una maraña de nervios no lo miraba, no tenia el valor de mirarlo a los ojos después de haberlo engañado.

Llegamos a nuestro destino y bajamos del taxi lo pagamos y tomamos las maletas para entrar al aeropuerto, sabia que cruzando las puertas del avión no habría marcha atrás y que lo que estaba haciendo estaba demasiado mal, aun así tome la maleta de Joanna y entre al aeropuerto a esperar el momento de abordar.

Nos sentamos en la sala de espera y yo me sentía peor que momentos antes.

Sebastián: Estas a tiempo de desistir, de hacer lo correcto.
Sandra: Esto es lo correcto… necesito alejarme de Michael… tú, Joanna y yo haremos una hermosa familia.
Sebastián: ¿Qué pasara cuando ella pregunte por su padre? (Lo mire) Ya tiene uso de razón y se acordara de él.
Sandra: No esta, simplemente, hasta que se olvide de él (Suspire) Así como yo lo hare.

No dijimos nada mas, Joanna se había quedado muy quita con su osito abrazado, inclusive pensé que se había dormido, mas no fue así, simplemente estaba muy quieta, por los altavoces del aeropuerto anunciaron nuestro vuelo y con un suspiro y con las ganas incontrolables de llorar me pare y tome el brazo de Sebastián mientras Joanna seguía en mis brazos.

Caminamos por un largo pasillo cuando llegamos a los hangares y vi aquel enorme monstruo metálico y me aferre al brazo de Sebastián, pero ahora no me detendría ni por mi miedo, seguí caminando y subí, buscamos el lugar que nos asignaron y nos sentamos allí, Joanna estaba en la ventana, Sebastián en el pasillo y yo en medio de ambos, me tomo de la mano y me hizo mirarlo.

Sebastián: Sandra yo te amo y lo sabes, pero no te engañes, tu por mi no sientes nada, no puedo obligarte a que me quieras (Apretó mis manos) Por favor has lo que tengas que hacer, baja de aquí y ve con la persona que amas, no hagas lo mismo que hace años.
Sandra: No, Sebastián entiende, no puedo estar con Michael, aparte no me estas obligando a nada, yo fui la que te dijo que nos fuéramos a Suiza, yo fui la que decidió que pondría en venta todas mis pertenencia y haríamos una familia los tres… Sebastián no me estas obligando a nada.
Sebastián: Recapacita Sandra, has por esta vez lo correcto.
Sandra: Lo correcto es quedarme aquí en este lugar y bajar de este monstruo volador hasta que haya llegado al otro lado del mundo.

Solté sus manos y mire hacia el frente, Joanna iba demasiado perdida en su juguete y yo solo deseaba que por fin despegara el avión y nos largáramos de este lugar. Escuche como Sebastián suspiraba y se armaba de valor para decir algo.

Sebastián: Sandra… sé que tu y Michael pasaron la noche juntos ayer.

{En le hotel}

Comencé a despertarme y mas cuando sentí que Sandra no estaba a mi lado, mire hacia los lados tratando de encontrar algo que me dijera que estaba allí, mas no estaba me vestí y comencé a buscarla en toda la habitación, mas no estaba, en la mesa encontré una nota que decía “Michael” me acerque y la tome.

“Hola Michael.

Muy bien, no se como decirte esto, incluso no se como pude hacer anoche el amor contigo, Michael compréndeme yo soy una mujer comprometida, no puedo hacerle esto a Sebastián, él no se lo merece.

Sé que se te hace demasiado extraño que yo no este, pero así será siempre, no puedo quedarme aquí, tengo que irme lejos… muy lejos de ti, alejarme completamente de ti, intentar olvidarte y hacer mi vida con Sebastián y mi hija, sé que te dolerá no volver a ver a Joanna, pero no puedo hacer nada si tu estas cerca de mi, lo siento, espero que en un momento me puedas perdonar por esto.

Hoy me iré lejos de ti para siempre, así que jamás nos volveremos a ver y aunque hoy me duela espero poder olvidarte y este sacrificio por el que hare pasar a mi hija no sea en vano.

Adiós para siempre…. Sandra”

Michael: ¡NO! ¡NO PUEDES HACERME ESTO!

Salí corriendo y revise sus cosas, ya no estaban, se había marchado como hace tantos años atrás, me había vuelto a dejar. Salí de la habitación y corrí por los pasillos y pinche el botón del elevador, mas hoy pareció que quería tardarse mas de lo usual así que tome las escaleras y baje a la recepción, mire la carta y todavía la tinta se sentía fresca, no hacia mucho que se habían ido, tenia que encontrarlas, antes de que se fuera… pero ¿A dónde se habían ido?

“Hoy me iré lejos de ti para siempre…”

Así decía la carta, debió haber ido al aeropuerto, es el único lugar donde se puede ir lejos de otro lugar, tome el auto de Janet y ya que yo tenia las llaves desde el día anterior, pero ella misma me detuvo.

Janet: Michael ¿Qué pasa? ¿Por qué estas tan agitado?
Michael: Sandra… Sandra se fue y se llevo a mi niña con ella.
Janet: ¿Qué? Claro que no, se fue a dar un paseo por la ciudad.
Michael: No, claro que no, me dejo esta carta diciéndome que se iría lejos de mí.
Janet: No puedo creerlo, tenemos que irla a buscar.
Michael: Si, vamos, sé que debe estar en el aeropuerto.

Nos subimos al auto y comencé a conducir a toda velocidad hasta el aeropuerto, no se podía ir, no me podía dejar, no después de anoche, sabia que me amaba y ella sabía que yo la amaba. En el camino Janet me hacia un interrogatorio de porque Sandra había tomado una decisión tan drástica, pero luego dejo de preguntar al leer aquella nota.

Por primera vez le aceleraba al auto y lo sentía lento, parecía que el mundo no me dejaba avanzar, parecía que Dios o el destino no quería que alcanzara al amor de mi vida y a mi hermosa hija.

Después no se cuanto tiempo llegue al aeropuerto y no la encontré por ningún lado, así que supuse ya debía estar abordando, vire la pantalla, había vuelos a Los Ángeles, México, Suiza, Roma… ¿A dónde se pensaba ir? Todos decían que estaban abordando así que salí corriendo a las puertas de los hangares, pero antes de cruzarlas los de seguridad me detuvieron.

Seguridad: No puede pasar, a menos que tenga un boleto.
Michael: Tiene que dejarme pasar, la mujer que amo y mi hija van en uno de los aviones que están allí.
Seguridad: Si claro y yo soy Michael Jackson ¿No?
Michael: Basta, déjeme pasar ¡Ahora!
Seguridad: No, lárguese.

Estaba enojado, alterado y sabia que no tenia que hacerlo, mas no pude contenerme, mi puño se cerro y se estampo en contra de la mejilla del guardia y yo salí corriendo dejándolo allí tirado mientras corría por el pasillo, llegue hasta la pista y mire hacia los lados, ya no había ninguna persona abordando y al parecer tres de los demás vuelos ya había salido, solo había un avión en la pista listo para despegar, tenia que ser ese vuelo, allí debía estar Sandra y Joanna, corrí intentando alcanzar el avión, mas me fue imposible cuando este abrió las pequeñas compuertas de lo dejan volar por los cielos. Cansado, agotado y sin esperanzas me deje caer de rodillas en aquella pista de asfalto y las lagrimas inundaron mis ojos, en ese instante como si no pudiera ponerse peor, enormes gotas de agua se estampaban sobre el pavimento y sobre mi cara.

Michael: ¡No! ¡La perdí, la perdí para siempre!

Gritaba con todo mi ser y golpeaba el suelo con furia mientras mas coraje se llenaba mi ser, me sentía como un completo imbécil, la había dejado que se fuera y no pude hacer nada por detenerla, a ella y a mi hija, absolutamente nada.


(¯`•._★+++++++++++++++++++++++++++++++++++★_.•´¯)

Hola chicas, disculpen la tardanza, pero me han surgido muchos inconvenientes, en primera, tengo una abuela, ya esta grande y necesita cuidados, ya se imaginara, me la pasaba en el seguro y cosas de esas, segundo, no  muchas saben que no me llevo con mi papá y lo digo pues porque no me avergüenza, pero no podía escribir porque lo tenia en la casa y es muy estresante, tercero, estoy en la escuela y me dan dibujo técnico, es la materia mas difícil que he llevado, con solo decirles con todo esto solo me quedaban de 2 a 4 horas para dormir. No tenía tiempo para nada, pero ahora ya salí y les prometo publicar mucho, ahora les dejo estos capítulos, y pronto les diré una sorpresa, comenten y pasen los capítulos, un beso y que dios las bendiga.

viernes, 19 de octubre de 2012

Capitulo 86……… Solo Dame Tu Amor Una Vez Mas.


¡Dios! ¿Qué rayos acababa de hacer? Tenia allí a Sebastián mirándome con enfado, con resentimiento, rápidamente se levanto de encima de mí y comenzó a abrochar su camisa, al mismo tiempo me pare y cerré el cierre de mi vestido.

Sandra: Sebastián…
Sebastián: Sera mejor que me vaya… No, no es prudente hablar en este momento.
Sandra: No te puedes ir así, Sebastián por favor…
Sebastián: ¡Que No! (Me grito) Ya te dije no es buen momento.

Sin decir nada mas salió de mi habitación, azotando la puerta fuertemente, me sentía como una basura, rápidamente tome mi abrigo y salí de mi habitación a buscarlo, lo vi subirse al elevador, cuando llegue las puertas estaban cerradas y marcaba que bajaba, así que tome las escaleras para poder alcanzarlo, no se podía ir así, cuando llegue a la planta baja vi que seguía bajando, seguramente iría al estacionamiento, baje y él ya había bajado del elevador, lo vi dirigirse a los autos y yo corrí.

Sandra: ¡Sebastián! (Grite y este me miro) No te puedes ir así.
Sebastián: (Se acercó amenazadoramente a mi y me tomo de los brazo) Entonces ¿Cómo diablos quieres que me vaya, con una sonrisa? (Me pego en la pared)
Sandra: Por favor Sebastián, solo quiero hablar contigo (Dije asustada, pues su reacción me lleno de temor) Solo quiero disculparme.
Sebastián: ¿Disculpar? Tu no tienes nada de que disculparte… cuando me dejaste acercarme a ti yo sabia perfectamente a que me atenía, sabia que jamás dejarías de amar a Jackson (Se acercó mas y me intimido mas) Eso es lo que mas me duele, que fui muy imbécil al pensar que podría sacártelo de la mente.
Sandra: Por favor perdóname (Lo tome del rostro) Si puedes sacármelo de la mente, solo sigue intentado (Rose mis labios con los de él) Ayúdame a olvidarlo.

Comencé a besarlo y él me correspondió, no podía dejarlo irse enojado y menos por mi culpa, relajo el agarre que tenia sobre mis brazos y poso sus manos en mi cintura.

Sandra: (Lo aleje un poco de mi) Vamos a mi habitación, quiero estar esta noche contigo, solo contigo.

Dije mirándolo a los ojos y a él le brillaron las pupilas, me volvió a besar y así caminamos hasta el elevador presiono el botón y este se abrió, me pego a la pared y se alejó un poco mirándome a los ojos.

Sebastián: Bien sabes que no es cierto (Presiono el botón de mi piso y salió rápidamente del elevador dejándome adentro.
Sandra: ¡Sebastián!

Era la primera vez que me rechazaba, lo había herido en lo mas profundo de su corazón y me sentía culpable de ver la tristeza en sus ojos, llamaron al elevador en la planta baja y este se abrió allí, así que yo salí rápidamente y corrí hasta la puerta, en ese momento el rechinar de las llantas de un auto llamo mi atención, era él de Sebastián y se alejaba a toda velocidad, me quede completamente estática al verlo irse, entre y me tope al botones.

Botones: ¿Esta bien señorita Sandra?
Sandra: Si… solo ha sido una mala noche.
Botones: ¿Muchos problemas?
Sandra: Si y se podría decir que yo los ocasione.
Botones: ¿Quiere que la acompañe a su habitación o servicio medico?
Sandra: No, no hace falta (Le sonreí falsamente) Sera mejor que me vaya a descansar, adiós y gracias.
Botones: Estoy para servirle señorita Sandra.

Espere al elevador y al abrirse solo me metí a él y solo comencé a llorar, me sentía la peor persona del mundo y lo era, había dañado el orgullo de una persona y esa persona me amaba incondicionalmente y siempre me lo había demostrado y ahora yo le pagaba de una manera muy cruel. Llegue a mi habitación y me cambie de ropa, me recosté en la cama y no podía dormir, Sebastián se había ido muy enojado y le acelero demasiado al auto, tenia miedo que algo pudiera pasarle, y todo por mi culpa, por mi grande culpa.

No sabría decir cuanto tiempo me la pase mirando el techo, rodando en mi cama, viendo la ventana, cambiando de posición e intentando dormir, solo sé que en un momento me quede dormida y en otro tocaron a mi puerta, rápidamente abrí los ojos y me levante, arregle mi cabello y abrí la puerta, mas no era a quien me quería encontrar, era Janet que traía a Joanna, me sonrió y yo intente devolverle la sonrisa, mas creo que no me salió, pues me miro examinándome.

Janet: ¿Mala noche?
Sandra: Si muy mala, no pude dormir en toda la noche.
Janet: ¿Por?
Sandra: (Mire a Joanna) Después de cuento (Cargue a Joanna)
Janet: Si quieres vamos y la dejamos con Michael, mas bien a eso veníamos.
Joanna: Si quiero salir a pasear con papá ¿Puedo?
Sandra: Si él tiene si.
Janet: Vamos a ver.

Las tres fuimos con Michael, también se acababa de levantar, acepto quedarse con Joanna, mientras caminamos a mi habitación pasamos por Lisa, pues necesitaba hablar con ambas sobre lo sucedido, necesitaba un consejo, algo que me quitara el peso que tenia sobre los hombros, llegamos a mi habitación y nos sentamos en la sala.

Lisa: ¿Qué pasa amiga? ¿Por qué tienes esa cara?
Janet: Parece que te hubiera arrollado un tren 3 veces.
Sandra: Es que… Dios soy la peor persona de este mundo.
Janet: No entiendo… ¿Qué paso?
Sandra: Sebastián esta muy enojado conmigo y no es para menos… anoche le hice algo muy malo.
Lisa: ¿Qué le hiciste?
Sandra: Cuando me acompaño a mi habitación… bueno él y yo… nos estábamos… bueno ya saben (Ella se miraron y Lisa me miro pícaramente) Pero… bien cuando estamos en eso… (Me puse las manos en la cara) Le dije Michael.
Lisa y Janet: ¿Qué hiciste que?
Sandra: Si, le dije Michael, obvio él se enojo y anoche dejo el hotel y hasta ahora no ha vuelto… Sé que no debí hacerlo, pero se me escapo y… Dios soy la peor persona que existe.
Lisa: No sé que decirte.
Janet: Ni yo… a mi nunca me ha pasado algo igual.
Lisa: ¿Qué piensas hacer con Sebastián?
Sandra: Pedirle perdón, él me ama y me perdonara lo se.
Janet: ¿Y tu? ¿Lo amas?
Sandra: No, no lo amo.
Lisa: ¿Entonces porque te casas con él?
Sandra: Lo aprenderé a amar…
Janet: ¿Ya dejaste de a mar a mi hermano?
Sandra: No, jamás eh dejado de amarlo, pero Sebastián ha sido tan bueno conmigo.

Se escucho como se quebraba algo y las tres nos asustamos, camine hasta donde se había escuchado el ruido y mire que mi puerta estaba abierta, al mirar a los lados encontré una planta con la maseta rota, así que volví con las chicas.

Sandra: Solo fue una maseta.
Lisa: Piénsalo Sandra, puede ser que estés cometiendo el peor error de tu vida.
Sandra: Si, lo pensare (Las abrace) Nos veremos después.
Janet: Si cuídate.

Se fueron y yo me quede allí sentada pensando una y otra vez en si lo que había hecho estaba correcto, en que si lo que había planeado con mi padre estaba bien, el sonido de mi celular llamo mi atención, conteste y era Sebastián.

Sandra: ¿Sebastián?
Sebastián: Hola Sandra.
Sandra: Que bueno que hablas, ¿Te encuentras bien? ¿Dónde estas?
Sebastián: Estoy bien y te hablo para que te quedes tranquila, y bueno para preguntarte si todavía sigue en pie lo de mañana.
Sandra: Eso no ha cambiado los planes.
Sebastián: Bien nos veremos mañana en la puerta de tu hotel.
Sandra: Espera ¿Dónde (Colgó) te encuentras?

Por lo menos se encontraba bien, rápidamente me arregle y mis cosas también, pues todo tenia que estar listo para mañana, al terminar salí de mi habitación y tome el auto para ir a buscar a Sebastián en los hoteles aledaños, mas en ninguno estaba registrado, regrese en la noche y completamente cansada de buscarlo, pareciera como si la mismísima tierra se lo hubiera tragado, estaba caminado hacia mi habitación y en ese momento me tope a Michael, lo ignore y me seguí de largo.

Michael: Hey (Me tomo del brazo) ¿Qué ya no me merezco ni un saludo de la próxima señora Bracho?
Sandra: A ti es a la ultima persona que quiero ver.
Michael: Wau vienes muy enojada (Solo rodee los ojos) ¿Sabes? No es mi culpa que cuando intentes acostarte con Sebastián le digas mi nombre.

Enseguida lo mire sorprendida y él me estaba sonriendo ¿Cómo se había enterado? ¿Quién le había dicho? Intente zafarme pero me tomo mas fuerte y me acorralo en la puerta.

Sandra: Suéltame.
Michael: Para que quieres que te suelte si deseas estar en mis brazos (Se acercó a milímetros de mi) Sabes perfectamente que te estoy diciendo la verdad.
Sandra: Claro que no (Dije nerviosamente) Aparte como tu dijiste, próximamente seré la señora Bracho.
Michael: ¿Cómo te casaras con alguien mientras sigues diciendo que me amas? (Me dijo mirándome a los ojos) Te amo, jamás lo deje de hacer, por favor, solo hoy, solo dame tu amor una vez mas.

Termino con la distancia que nos separaba y comenzó a besar mis labios con desespero, con pasión y sobre todo con amor, mucho amor, intente alejarlo de mí, mas tiempo después mi cuerpo fue cediendo y termine contestándole el beso, sus manos comenzaron a recorrer todo mi cuerpo y me presionaba mas contra la pared.

Sandra: ¿Dónde esta Joanna? (Pregunte entre besos)
Michael: La deje con Janet (Me volvió a besar con más pasión)
Sandra: (Me separe un poco de él) Basta Michael, hay que parar.
Michael: ¿Por qué si no amas a Sebastián?
Sandra: Por que lo quiero mucho y no puedo engañarlo, no se lo merece… él se porto muy bien conmigo y Joanna, no puedo pagarle de esta manera.
Michael: Por favor Sandra, quiero estar contigo, quiero volverte a hacer mía, quiero que sientas como te amo y demostrarte que este sentimiento sigue igual de fuerte que hace años.

Volvió a besarme y así continuo hasta que la puerta de mi habitación, al estar abierta me metió en ella y así estuvimos mientras el quitaba lentamente los botones de mi blusa, para así deshacerse de ella, me tomo en sus brazos y mirándome a los ojos me deposito en la cama.

Sus ojos recorrían todo mi cuerpo, se volvió a acercar a mi juntando su cuerpo con el mio, me sonrió y fue imposible no regresarle la sonrisa, comenzó a besar mi cuello y con sus manos recorría desde mis hombros hasta mis piernas brindándome hermosa y cálidas caricias que me hacían vibrar de la emoción del momento.

Volvía a sentir aquello que no había sentido en mucho tiempo, amor, un amor infinito que lograba sacarme suspiros y gemidos con un solo rose, no quería que parara, no quería que todo esto terminara jamás, quería seguir sintiéndome querida, amada y completamente feliz al lado del hombre que de verdad amaba.

Con el paso de las caricias el tiempo fue pasando y otra vez volvimos a ser uno solo, una sola alma con amor, pasión y desenfreno, en ningún momento dejo de mirarme a los ojos y de decirme hermosas palabras junto a mi oído, pues en ese momento él otra vez era mio y yo otra vez era suya.

(¯`•._★+++++++++++++++++++++++++★_.•´¯)
Hola chicas, bueno como ya había mencionado anterior mente hoy termina mi novela “No Dejes Que Mi Corazón Muera”, la travesía de amor entre Alexandra y Michael llega a su conclusión y de una manera un poco diferente, espero que la lean al igual que esta novela y la otra que tengo, aquí les dejo el link:

No Dejes Que Mi Corazón Muera. {Final} Capitulo 55……… Así TeniaQue Ser.

sábado, 6 de octubre de 2012

Capitulo 85……… ¿Para Que Mentir?


Sandra: ¿Entonces que dices?
Sebastián: Muy bien, si es lo que quieres te ayudare.
Sandra: Me alegra que lo entiendas, pensé que te enojarías o algo así.
Sebastián: Te amo y por eso siempre te apoyare.

Me abrazo y beso mis labios, él se fue a arreglar unos asuntos aquí y yo fui con Michael por Joanna, camine hasta su habitación y toque varias veces hasta que se escucho que se movían cosas, me abrió la puerta y me miro fríamente.

Sandra: Vengo por Joanna.
Michael: Oh muy bien, pasa ella sigue dormida.
Sandra: (Pase a su habitación) Bueno, ¿Dónde esta?
Michael: (Me tomo fuertemente del brazo y me hizo voltear) Tenemos que hablar.
Sandra: No tenemos nada de que hablar (No me soltó y me metió a una habitación) Suéltame de una maldita vez.
Michael: No quiero (Cerro la puerta y me aprisiono en ella) ¿Por qué lo hiciste?
Sandra: ¿Por qué hice que? (Dije volteándome hacia otro lado)
Michael: Bien sabes de lo que hablo (Me volteo la cara y me hizo mirarlo) ¿Porque te vas a casar con él si ni siquiera lo amas?
Sandra: ¿Quién dice que no lo amo?
Michael: (Se acercó y rozo sus labios con los míos) Tu mirada, ella no te deja mentir, tus labios que anhelan que los bese como siempre lo hacia, vamos Sandra tu me amas, como yo te eh amado desde el primer día.
Sandra: Aun amándome como dices le preferiste creer a Lucia que a mi.
Michael: Y me arrepentí de eso, pero ahora estamos aquí y podemos remediar el pasado.
Sandra: Yo contigo no quiero nada.

Lo empuje y salí de aquella habitación, busque a mi pequeña y la tome en mis brazos, salí y me dirigí a mi habitación, allí recosté a mi pequeña y yo solo me mire al espejo, tenia las mejillas enrojecidas y mi piel estaba un poco mas elevada de su temperatura normal, solo respire y relaje mi cuerpo.

Cuando me sentí mejor salí de mi cuarto con mi niña que ya se había despertado, quería llevarla a pasear un poco, pues estaríamos muy poco tiempo por aquí.

Salimos despistando a los paparazzi, después de unos 15 minutos de trayecto llegamos a un hermoso parque, mi pequeña me pidió detenerme allí, estacione el auto y baje con mi niña, que al llegar al área de juegos se fue corriendo y comenzó a divertirse en ellos.

La veía a allí jugando, divirtiéndose y gozando de la vida que Dios le había dado, sin saber de los problemas que pasaban los demás, tan inocente todavía. De los problemas que yo tenia con Michael ella era la que sufriría mas, si tan solo hubiera llegado la noticia de que esperaba un bebe antes que ocurriera aquello todo seria diferente, absolutamente todo.

Solo suspire y seguí viendo como mi pequeña corría de un lado a otro, con risas y sonrisas, después se le unieron un niño y una niña y juntos comenzaron a jugar, yo solo sonreí y recordé lo feliz que fue tenerla en mis brazos por primera vez.

******: ¿Sandra?

Rápidamente voltee y mire al que había dicho mi nombre, lo mire sorprendida y me levante de la silla donde me encontraba, no sabia decir si estaba enojada o hasta un poco asustada, ¿Cómo era posible que estuviera aquí?

Sandra: ¿Qué haces aquí Raúl? (Pregunte un poco enojada)
Raúl: Yo… ¿Qué haces tú aquí?
Sandra: Te pregunte primero.
Raúl: Vine de paseo (Se acercó a mi y yo me aleje) ¿Sigues enojada por lo que hice?
Sandra: ¿Se te hace raro? (Pregunte con ironía) Por culpa para los que trabajabas mi padre dejo a mi madre y tu intentaste matarme esa noche.
Raúl: Yo… ¿Cómo lo supiste?
Sandra: Me lo dijo mi papá.
Raúl: Si, para que mentir si es verdad… yo me acerque a ti.
Sandra: Si ya sé que para sacar lo que mi familia tenia, no me lo tienes que repetir.
Raúl: No lo negare, fue por eso que me acerque a ti… pero tampoco negare que cuando estuvimos de novios si te llegue a querer y amar.
Sandra: Por favor…
Raúl: Es la verdad, por eso me dio tantos celos cuando estabas con Michael y cuando supe que se habían separado pensé que podíamos tener una oportunidad, pero… tu me dejaste en claro que no.
Joanna: Mamá (Corrió hacia mi y la levante en brazos) ¿Por qué tienes esa cara?
Sandra: (Cambie un poco la cara) No, no es nada, ve y sigue jugando Joanna.
Joanna: ¿Quién es él? (Dijo señalando a Raúl)
Sandra: Es un conocido, sigue jugando amor (Salió corriendo)
Raúl: Así que eres mamá (Lo mire) Me imagino que es de tu actual novio… Sebastián ¿No?
Sandra: No, es de Michael… me entere el día que pelee contigo… no se porque te estoy dando explicaciones.
Raúl: Sandra, solo quiero que me perdones, te juro que eh cambiado… sé que no quieres nada de mi, pero créeme cambie, rehíce mi vida y ahora estoy saliendo con alguien, pero para ser completamente nuevo debo obtener tu perdón. De verdad incluso vendí mis acciones de tu empresa (Lo mire) Ya no somos socios y pues… ya te libraste de mi.
Sandra: No sé que decirte…
Raúl: Se que cuando me amaste no lo supe valorar, fui un tonto, solo tenia 16 años, cometí errores, pero mira estoy vivo y libre, aun cuando todos mis jefes ya están muertos o en la cárcel, yo cambie y de verdad quiero que me perdones.

Recordaba que mi padre también me había dicho que los que lo buscaban estaban muertos o encerrados, incluso llegue a pensar que Raúl igual lo estaría.

Sandra: ¿Cómo es que estas vivo o libre?
Raúl: Desde hace ya mucho tiempo yo no estaba en ese grupo, pues pude salirme, tal vez desde hace 6 años, por eso me libre, pero al parecer Dios me dio una segunda oportunidad de empezar de cero (Me tomo de las manos) Por favor, no te pido que me dejes acercarme a ti como amigo, pues dudo que lo hagas, pero si te pido tu perdón nomas eso.
Sandra: (Lo mire y suspire) Creo que todos necesitamos una segunda oportunidad (Se le iluminaron los ojos) Claro que te perdono… y solo porque quiero conocer a quien te ha regenerado te puedo considerar un amigo.
Raúl: Gracias Sandra (Me abrazo eufóricamente tanto que me levanto del suelo) Te lo voy a agradecer el resto de mi vida (Me dio vueltas y me dejo en el suelo besando mi mejilla) Claro que la conocerás, le eh a hablado mucho de ti y de lo mucho que necesitaba tu perdón.
Sandra: Bueno espero pronto conocerla Raúl.
Raúl: Ya veras que si.

Solo nos sonreímos y yo me despedí, pues ya había pasado mucho tiempo, fui por Joanna e hice que se despidiera de él, nos fuimos directo al hotel, al mirar a Raúl pude ver que de verdad me decía la verdad, su mirada lo decía y como él había dicho, en un tiempo lo llegue a amar, ahora no sentía nada por él,  pero decirme todo de frente le había hecho ganar puntos, por eso lo había perdonado.

Cuando llegamos al hotel me tope con todos, al entrar al hotel la mirada de Sebastián y Michael fueron las primeras que sentí.

Lisa: ¿Dónde estabas? (Pregunto mientras me besaba la mejilla)
Sandra: Salí a pasear con mi pequeña…
Joanna: Si mami se encontró con un amigo y me cayo muy bien… se llamaba Raúl.

En ese momento Sebastián, mi papá, Miguel, Michael y Janet me miraron asustados en especial mi papá, ellos sabían perfectamente de cual Raúl estaba hablando Joanna, yo solo les sonreí y tome a mi pequeña en mis brazos.

Sandra: Así es me tope con Raúl y platicamos un rato.

Comencé a caminar, ellos me miraron perplejos y después me siguieron, Janet tomo a Joanna de mis brazos y se la dio a Adrián, mi papá y Miguel me tomaron de los brazos y me metieron al ascensor y me llevaron a mi habitación, al estar ya ahí me sentaron en un sillón y se pusieron a mi alrededor.

Michael: (Se sentó a mi lado) ¿No te hizo daño?
Sebastián: (Igual se sentó a mi lado) ¿Te paso algo? (Michael comenzó a revisarme) Aléjate Jackson.
Michael: Cállate que yo se mas de esto que tu (Se levanto)
Sebastián: Te equivocas… yo se todo de ella… (También se levanto y lo encaro)
Michael: Entonces sabrás que ella…
Sandra: ¡Ya basta! (Me levante y me puse en medio de ellos) ¡Ya dejen se gritar! (Todos me miraron sorprendidos) No me hizo nada, no me paso nada y ya, déjenme en paz.
Roberto: ¿Qué te dijo?
Sandra: (Me acerque a él) Me dijo lo había pasado tiempo después de lo ocurrido… me pidió perdón y lo hice.
Michael y Sebastián: ¿Cómo se te ocurrió…?
Roberto: (Los cayo con un movimiento) ¿Por qué?
Sandra: Tu me dijiste que todos los de la banda habían muerto o estaban encarcelados ¿No es así? (Él asintió) Bueno… como seguiría vivo si perteneciera a ella.
Roberto: ¿Cómo sabes que dice la verdad?
Sandra: (Sonreí) No lo se, solo lo vi… así como lo vi contigo.
Roberto: Te entiendo…
Sandra: Si, bueno ahora no me busco como siempre lo hacia, si no que me quiere presentar a su novia (Sonreí) Me alegro por él.

El día paso y pronto llego la noche y Lisa nos había invitado a cenar, estábamos en el restaurante del hotel esperándola, al llegar atrajo mi vista y mas por quien la acompañan.

Sandra: (Me acerque) Así que ella era tu novia (Sonreí)
Raúl: Así es (Me sonrió)
Lisa: Espero que no te enojes.
Sandra: Claro que no, me alegra que así haya sido.

Nos sentamos todos en una mesa. Sebastián y Michael lo miraban con ganas de matarlo y mas porque me veían alegre con él, yo solo los calme y ambos fueron relajando sus facciones, en un momento nos alejamos Raúl y yo.

Sandra: Bien, solo te quiero pedir algo.
Raúl: Dime (Dijo inseguro)
Sandra: Cuida a Lisa, es de corazón sensible y tierno, no la vayas a lastimar.
Raúl: Nunca la lastimaría, de verdad la amo.
Sandra: Me alegro por eso (Le sonreí) Ahora vámonos que nos esperan.

El tiempo pasó y todos nos fuimos a nuestras habitaciones, Joanna se quiso ir con Janet y Adrián y pues obvio la deje, Sebastián iba conmigo a la habitación y al llegar nos detuvimos.

Sebastián: Pasaron muchas cosas hoy.
Sandra: Así es, bueno a descansar.

Se acercó y me beso, por alguna extraña razón no se alejó de mi, es mas me tomo de la cintura y me pego en la puerta, yo subí una de mis manos a su cabello y con la otra fui abriendo la puerta, entramos a mi habitación y así continuamos, besándonos y proporcionándonos suaves caricias, no se en que momento llegamos a mi cama y yo me encontraba debajo de Sebastián y este besaba mi cuello. Se detuvo a mirarme y vi sus ojos, su rostro, era Michael, él que estaba allí besándome, era Michael, se acercó de nuevo a mis labios y comenzó a deshacerse del cierre de mi vestido, volvió a pasar sus labios a mi cuello y yo solo acariciaba su cabello.

Sandra: Te amo… te amo Michael.

En ese momento se separo de mi, no era Michael, no eran aquellos ojos color marrón, no eran aquellos risos los que acariciaba, me miro enojado y yo me sentí la peor persona del mundo.

Sebastián: ¿Qué? (Pregunto sin creerlo)
Sandra: Sebastián yo…

sábado, 22 de septiembre de 2012

Capitulo 84……… Cavar Mi Propia Tumba.


¿Qué? Esto no podía estar pasando, no podía ser real, simplemente era una broma, si eso debería de ser. Pero… no lo era, me lo estaba pidiendo de verdad, lo tenía allí arrodillado en espera de mi respuesta, no podía articular palabra, mi garganta estaba seca y sabia que tenia una mueca muy rara en el rostro.

¿Qué podías hacer? ¿Qué debía hacer? Él se había portado muy lindo con mi hija y conmigo, siempre había estado allí cuando lo necesite y lo sigue estando, me acerque y lo levante, mire sus ojos y vi el amor que sentía por mi, era limpio, lindo, respire profundo y me acorde de lo acontecido, Michael besándose con Tatiana, mire a los ojos a Sebastián y le sonreí.

Sandra: Claro que me quiero casar contigo (Él rápidamente me tomo de la cintura y unió nuestros labios en un hermoso beso)
Sebastián: (Se separo un poco) Pensé que me dirías que no (Le sonreí) Aquí tengo el anillo (Saco una caja roja aterciopelada y la abrió)

Lo mire sorprendida era un hermoso anillo, lo tomo y me lo puso en el dedo anular, mi padre se acercó a nosotros y me tomo de los hombros.

Sebastián: Antes que me diga algo, solo quiero decirle que cuidare a su hija.
Roberto: Solo quiero que la hagas feliz.

Solo sonreí mientras mi padre felicitaba a Sebastián, en un momento sentí una mirada y con miedo a saber de quien era voltee, obvio era Michael, se miraba triste, desilusionado y muy molesto, lo mire seriamente y en parte me dolió verlo así, pero no iba a dejar que él me arruinara esto, la fiesta siguió y todo el mundo se fue yendo a sus habitaciones, en el corredor e íbamos hacia nuestras habitaciones.

Lisa: (Me tomo del brazo) ¿Te la puedo robar? (Le pregunto a Sebastián) Es que quiero hablar con ella de su compromiso.
Sebastián: Esta bien (Me sonrió y beso mis labios) Nos vemos mañana.
Sandra: Adiós (Se fue)
Michael: ¿Me puedo llevar a mi pequeña?
Sandra: Claro (Dije dándole un beso en la cabeza a Joanna) Pero si se despierta solo cántale y vuelve a dormir.
Michael: Okey gracias.

Dijo y se fue, Janet, Lisa y yo miramos a Adrián y este solo se despidió de Janet con un beso y se fue, las chicas me miraron y solo dijeron que entraban y me esperaban, yo voltee a ver a mi papá y este me miro a mi.

Roberto: ¿De verdad tomaste bien la decisión? (Me pregunto inseguro)
Sandra: Papá… yo… no lo se.
Roberto: Si no estabas segura ¿Por qué le dijiste que si?
Sandra: No se, creo que por todo lo que me ha pasado estos últimos meses (Lo mire triste) No sé que hacer.
Roberto: Por ahora no te angusties, ve con tu amigas y después hablaremos tu y yo ¿Te parece?
Sandra: Claro papá.

Le di un beso y me metí a la habitación de Lisa, ellas me esperaban en la sala y ambas no se miraban contentas, me miraron y se acercaron a mí.

Lisa: ¿Sandra que acabas de hacer?

La mire unos segundos y luego camine alejándome de ellas y saliendo al balcón, necesitaba aire fresco, de algo me serviría, al mirarlas solo aguante las ganas de llorar y las mire.

Sandra: Yo… empezando a cavar mi propia tumba.

Me miraron completamente extrañadas y luego se sentaron, yo me voltee, pues de mis ojos comenzaron a brotar lágrimas, no quería que me vieran llorar, no era el momento.

Sandra: ¿Qué hice? ¿Por qué le dije que si? (Me pregunte a mi misma en voz alta) Dios, que tonta soy.
Lisa: Amiga… si no estabas segura…
Sandra: (Me adelante) Lo hice por idiota, por tonta (La mire y yo seguía llorando) Si Michael no hubiera jugado conmigo todo este tiempo tal vez… tal vez le hubiera dado una oportunidad… pero ¡No! Él no lo quiso así, solo se la paso dándome pesares, seduciéndome y luego coqueteándole a la faca de Tatiana.
Janet: ¿Qué?
Sandra: Si, en cada ocasión que podía me seducía, incluso en publico (Le dije alterada) Pero Jackson no esta contento con una, si no que hoy ya soltó la gota que derramo el vaso, se beso con Tatiana enfrente a miles de personas.

Solo me senté de golpe en el sillón y oculte mi rostro en mis manos, me dolía, me dolía saber que todo lo que decía era verdad, él solo no quería verme feliz, si eso era, no se hacia a la idea que yo fuera feliz con alguien que no fuera él.

Janet: Sandra… yo no sé que decir.
Sandra: No digas nada, simplemente… él me hizo cometer el error mas grande de mi vida.

Era un poco injusto lo que decía, pero en cierto modo era verdad, por su culpa ahora yo estaba comprometida con Sebastián, estaba completamente estresada y decepcionada por mi respuesta hacia él, ahora yo estaba jugando con los sentimiento de Sebastián, no quería lastimarlo, pero no lo amaba, solo intente tranquilizarme y al lograrlo me fui a mi habitación, quería descansar, dormir y relajarme. Me di una muy relajante ducha y al ponerme la pijama solo me acosté en mi cama a descansar.

A la mañana siguiente me levante ya que mi papá estaba tocando mi puerta, la fui a abrir y él entro.

Roberto: Creo que tienes que contarme mucho.
Sandra: Así es.

Nos sentamos y mientras tomábamos una taza de café yo le contaba todo lo que había pasado con Michael estos últimos meses, obvio omitiendo unos cuantos detalles, pues no quería hablar de mas con él, el solo me miraba y escuchaba atentamente sin emitir ni una sola palabra, al terminar solo solté una lagrima y fue absorbida por la mano de mi padre que acariciaba mi mejilla.

Roberto: Hay Sandra, entiendo todo lo que paso, pero no debiste tomar una decisión tan apresurada, sabias que podrías lastimar a sebastiano con esto.
Sandra: Si lo se, eso es lo que me hace sentir la peor persona del mundo, pero ya he pensado algo, sé que no es la mejor manera de salir de esto, pero es la mas viable.

En este poquito tiempo hablando con él se me había ocurrido algo que no podía fallar, se lo contaba con la esperanza de que me ayudara, al principio no estaba de acuerdo, pero con forme le explicaba se fue haciendo a la idea que era lo mejor, solo suspiro y me miro reprochándome.

Roberto: ¿Estas consiente de esto?
Sandra: Si, totalmente consiente, pero es lo mejor, tú lo sabes…
Roberto: Te apoyare en todo lo que quieras, pero esto se me hace demasiado, aun así confió en tu buen juicio.
Sandra: Si, hoy mismo hablare con Sebastián y bueno… la empresa lo veré después.
Roberto: ¿Qué pasara con…?
Sandra: Ya lo pensé… será mejor así, sin decirle nada… a nadie papá.
Roberto: Muy bien, te apoyo, pero bien sabes que no es lo correcto ¿Verdad?
Sandra: (Suspire) Si lo se, pero es lo mejor.
Roberto: Bien yo iré a arreglar aquello, tres días… tú ve y habla con Sebastián.
Sandra: Si papá.

Mi papá se fue de mi habitación y yo me fui a arreglar un poco, pues estaba recién levantada, al terminar salí de mi habitación y me dispuse a buscar a Sebastián, pues desde ahora tenia que tenerlo advertido de aquella decisión y que él me apoyara pues me amaba y él tenia que estar a mi favor, aun aunque yo comenzara a cavar mi propia tumba.